Chistes Graciosos





Chistes Graciosos


—¡Te amo!

—¿Y cómo sabes que es amor?

—Porque cuando pienso en ti no puedo respirar.

—Eso es asma.

—Pues entonces, ¡te asmo!

😄 😄 😄


Un ingeniero agrónomo recién licenciado vuelve a la granja de su padre y le dice:

—EstĂĄs trabajando con mĂ©todos muy anticuados, lo que hace que tu producciĂłn sea demasiado baja. Por ejemplo, Âża quĂ© no puedes conseguir 10 kilos de manzanas de cada uno de estos ĂĄrboles? —Le pregunta señalando al campo.

—Claro que no, hijo —responde Ă©l—. Son naranjos.

😄 😄 😄


Van dos animales por la selva y el uno le dice al otro:

—¿TĂș quĂ© eres?

Y este le contesta:

—Un perro-lobo.

A lo cual el primero le vuelve a preguntar:

—¿Y eso quĂ© es?

Y el otro le responde:

—Mezcla de perro y lobo, Âży tĂș?

—Yo soy un oso hormiguero.

Y dice el otro.

—¡Anda ya!

😄 😄 😄


ÂżCĂłmo saber si un abogado es bueno o malo?

Le echas un gato de sorpresa y si el gato corre es que es bien perro, pero si se le echa encima es que es bien rata.

😄 😄 😄


Un hombre se va a comer a un restaurante en Lepe y pide pollo asado. Se lo sirven, y resulta que estĂĄ buenĂ­simo, asĂ­ que llama al camarero y le pregunta:

—Oiga, ¿cómo preparan el pollo?

—Pues no hacemos nada especial... tan solo les decimos que van a morir.

😄 😄 😄


ÂżCĂłmo llaman los de Lepe a los sordos?

A gritos.

😄 😄 😄


InformĂĄtico:

—Mi mujer me dijo que necesitaba más espacio.

Amigo:

—¿Y quĂ© hiciste?

Informåtico: 

—La regalĂ© un disco duro de 2tb.

😄 😄 😄


Dos leperos van al mĂ©dico y ven un cartel “CONSULTA DE 4 A 7”. AsĂ­ que uno de ellos le dice al otro:

—Oye, que solo somos dos, vamos a buscar otra pareja de enfermos.

😄 😄 😄


ÂżCuĂĄl es el colmo de un dinosaurio?

Tener complejo de inferioridad.

😄 😄 😄


—Jaimito, ¿la M con la A es?

—MA.

—Ahora, pero repetido.

—Mama.

—Vale, pero con tilde.

—Matilde.

😄 😄 😄


Anita le dice a su amiga:

—Loca, ya sĂ© por quĂ© estoy engordando. ÂĄEs por culpa del champĂș! En el envase dice “para dar cuerpo y volumen”.

—¿Y quĂ© vas a hacer? —le pregunta su amiga.

—Mira —dice Anita—, a partir de ahora me lavarĂ© con jabĂłn para lavar los platos. En el envase dice “quita grasa, hasta la mĂĄs difĂ­cil”.

😄 😄 😄


¿Qué es lo mejor que puedes hacer si ves un Tyrannosaurus rex?

Reza para que no te vea.

😄 😄 😄


En una discoteca, se acerca un hombre a una mesa y le dice a una de las chicas:

—¿Bailamos?

La muchacha le dice al caballero:

—¿Y quiĂ©n sacarĂĄ a mi amiga?

—No te preocupes —le dice el hombre—. ¡Seguridad, saquen a esa mujer de aquí!

😄 😄 😄


22:00 h.

—Paco, ÂżquĂ© es mĂĄs importante para ti: el fĂștbol o yo?

23:45 h.

—TĂș, mi vida.

😄 😄 😄


Se encuentran dos amigos:

—¿Sabes? Hoy me he comprado una paloma que cuesta diez mil euros.

—¿Mensajera?

—No, no, no te exagero.

😄 😄 😄


Pepito le dice a Jaimito:

—Oye, ¿cómo te fue en la prueba?

Jaimito le responde:

—Nada, me fue mal porque no respondí nada.

Pepito:

—Yo tambiĂ©n dejĂ© la prueba en blanco.

Jaimito:

—¡Eres tonto, despuĂ©s la señorita va a creer que nos copiamos!

😄 😄 😄


Va Manolo con su perro por la ciudad y se cruza con Pepe.

—Hombre Manolo, ¡cuánto tiempo sin verte!

—Sí, Pepe, es que este trabajo de policía es muy agotador.

En eso que pasa un gato y el perro ni se mueve, y le dice Pepe:

—Pero Manolo, ÂżquĂ© clase de perro es ese, que ve un gato y ni le ladra?

—Lo que pasa, Pepe, es que este perro es de la policía secreta.

😄 😄 😄


Un lechero vasco que se estĂĄ muriendo en el hospital reĂșne a sus dos hijos, su hija y su esposa y, rodeado por todos ellos y su enfermera, les reparte su herencia.

Dice a su hijo mayor:

—A ti, Pedro, te dejo las casas del norte.

—A ti, hijita, te dejo todos los apartamentos de la zona sur.

—A ti, Carlitos, por ser mi hijo menor, con un gran porvenir, te dejo las oficinas del centro.

—Y a ti, mi querida esposa, el edificio del Barrio las Cumbres, al oeste de la ciudad.

La enfermera, impresionada, le dice a la esposa:

—Señora, su esposo es muy rico, les estĂĄ dejando muchas propiedades.

Y la esposa, sin perder el tiempo, le responde:

—¡QuĂ© rico ni quĂ© ni nada! ÂĄEsas son las rutas por donde reparte la leche!

😄 😄 😄


Una amiga le dice a otra amiga:

— ÂżQuĂ© tal va la vida de casada?

— Pues no me puedo quejar.

— ¿O sea que va muy bien, no?

— No, no me puedo quejar porque mi marido está aquí al lado.

😄 😄 😄


EstĂĄ cayendo un meteorito a la tierra.

Dos dinosaurios miran arriba y uno le dice al otro:

—Mira, una estrella fugaz, pide un deseo.

El otro cierra los ojos y dice:

—Deseo que haya un cambio en nuestras aburridas vidas.

Y puff... dejaron de existir.

😄 😄 😄












© 2024 chistes.website