
Se murió un ingeniero y se fue a las puertas del Cielo. Se sabe que los ingenieros por su honestidad siempre van al cielo.
San Pedro buscó en su archivo, pero últimamente andaba un poco desorganizado y no lo encontró en la maraña de papeles, así que le dijo:
—Lo lamento, no estás en la lista...
De modo que el ingeniero se fue a la puerta del infierno y allí le dieron albergue y alojamiento inmediatamente.
Pasó poco tiempo y el ingeniero se cansó de padecer las miserias del infierno, y se puso a diseñar y construir mejoras. Con el paso del tiempo, ya tenían ISO 9000, sistema de monitoreo de cenizas, aire acondicionado, inodoros con drenaje, escaleras eléctricas, equipos electrónicos, redes de telecomunicaciones, programas de mantenimiento predictivo, sistemas de control visual, sistemas de detección de incendios, termostatos digitales, etc., etc., etc. El ingeniero se hizo de muy buena reputación.
Un día Dios llamó al Diablo por teléfono y con tono de sospecha le preguntó:
—¿Y qué... cómo estáis por allí en el infierno?
—¡Estamos a todo trapo! Tenemos ISO 9000, sistema de monitoreo de cenizas, aire acondicionado, inodoros con drenaje, escaleras eléctricas, equipos electrónicos, Internet, etc. Y no sé cuál será la próxima sorpresa del ingeniero.
—¿Qué?, ¡¿QUÉ?! ¿Tenéis un ingeniero allí? Eso es un error, nunca debió haber llegado ahí un ingeniero. Los ingenieros siempre van al cielo, eso está escrito y resuelto ya. ¡Me lo mandas inmediatamente!
—¡Ni loco! Me gusta tener un ingeniero en la organización y me voy a quedar con él eternamente.
—Mándamelo o... ¡TE DEMANDARÉ!
—Y el Diablo, con la vista nublada por la tremenda carcajada que soltó, le contestó a Dios:
—¿Ah, sí? Y por curiosidad... ¿DE DÓNDE VAS A SACAR UN ABOGADO?
😄 😄 😄
Tres excombatientes, un americano, un inglés y uno de Lepe, se encuentran presumiendo de heridas de guerra.
El americano se levanta la camisa y dice:
—New York City.
El inglés muestra su gran cicatriz y dice:
—London City.
Sale el de Lepe, y bajando un poco el pantalón, dice:
—Apendi-citi.
😄 😄 😄
Un hombre se va a comer a un restaurante en Lepe y pide pollo asado. Se lo sirven, y resulta que está buenísimo, así que llama al camarero y le pregunta:
—Oiga, ¿cómo preparan el pollo?
—Pues no hacemos nada especial... tan solo les decimos que van a morir.
😄 😄 😄
Estos son un español, un inglés y un francés que se van de acampada. Se les dan tres tiendas de campaña para elegir: en la primera hay alacranes, en la segunda arañas y en la tercera hormigas.
El español escoge la tercera, el inglés la segunda y el francés la primera y se van a dormir.
Al día siguiente se despiertan y le preguntan al francés:
—¿Qué tal has dormido?
Y les responde:
—Mal, los alacranes no han dejado de picarme en toda la noche.
Entonces le preguntan al inglés:
—¿Qué tal has dormido?
—Mal, las arañas no han dejado de picarme en toda la noche.
Luego le preguntan al español:
—¿Qué tal has dormido?
—Bien, porque he matado a una hormiga y las otras se han ido al funeral.
😄 😄 😄
¿Cuál es el dinosaurio al que le gusta la música rap?
El velociRAPtor.
😄 😄 😄
Pepito le dice a Jaimito:
—Oye, ¿cómo te fue en la prueba?
Jaimito le responde:
—Nada, me fue mal porque no respondí nada.
Pepito:
—Yo también dejé la prueba en blanco.
Jaimito:
—¡Eres tonto, después la señorita va a creer que nos copiamos!
😄 😄 😄
En un manicomio, una de las enfermeras ve a un paciente escribiendo.
—Hola, Pepe, ¿qué haces?
—Estoy escribiendo una carta.
—¿Y a quién se la vas a mandar?
—A mí mismo.
—Aja, ya veo... y dime, ¿qué te cuentas?
—No lo sé, todavía no la he recibido.
😄 😄 😄
—Mamá, mamá, en clase me llaman gallina.
—Pues, hijo, qui quiri qui ti diga.
😄 😄 😄
Un periodista que vivía en los Estados Unidos, se entera de que en el sur de Chile vivía un indio que tenía superbuena memoria. Y cómo buen gringo, decide venir a investigar el asunto.
Toma un avión, luego un tren, luego un jeep a la cordillera y por fin dos días a caballo para llegar a un poblado.
—¿Vive aquí el indio con buena memoria?
—Sí —le responden y le señalan una casa.
Entra y ve a un indio de como 90 años.
—Así que usted es quien tiene buena memoria.
—Sí, soy yo.
—¿Y me podría hacer una demostración?
—Claro, ahí está mi diario de vida. —Y le da un libro de cómo 3.000.000 de páginas.
El gringo lo agarra y le comienza a preguntar:
—¿Qué pasó el 2 de abril de 1903?
—Bueno, esa mañana amaneció nublado y yo me puse un chaleco rojo. Mi mamá estaba cociendo un pato salvaje y un vecino gritó porque se le cayó una piedra en el pie.
Y así pasaron un largo rato conversando. El indio siempre acertaba. Así que el gringo se convence y decide volver a EE. UU. a redactar un artículo.
Al despedirse, le preguntó:
—¿Qué hizo cuando cumplió 15?
—Desayuné 2 huevos.
—Cierto, cierto.
El gringo se va y escribe un libro, y se hace famoso y millonario con la historia.
Al cabo de 30 años decide visitar los huesos del indio.
Llega al pueblo y pregunta por la tumba y le dicen que el indio aún vive.
Cuando le ve, dice:
—¿Pero... pero cómo... cómo... cómo...?
—Fritos... fritos... fritos...
😄 😄 😄
—Pepito, dime una palabra que contenga muchas “o”.
—Goloso.
—Ahora tú, Jaimito. Una palabra con muchas “o”.
—¡Goooooooooooooooooooooooooool!
😄 😄 😄
Un hombre va a un abogado.
—¿Y usted cuánto cobra por una consulta rápida?
—100 euros por tres preguntas.
—Vaya, es un poco caro, ¿no?
—Sí... y dígame, ¿cuál es su tercera pregunta?
😄 😄 😄
¿Por qué los perros persiguen coches?
Porque llevan un gato hidráulico en el maletero.
😄 😄 😄
Un físico, un químico y un programador van en un coche por la carretera. De repente el coche comienza a hacer un ruido extraño.
Paran el coche y, dejando el motor en marcha, intentan adivinar qué está sucediendo mirando el motor.
El físico dice:
—Evidentemente, hay un problema de rozamiento entre los pistones, de ahí el ruido.
El químico replica:
—De eso nada, el ruido es debido a que la gasolina está mal mezclada.
El programador va y dice:
—¿Por qué no lo apagamos, lo encendemos, lo apagamos, lo encendemos, …?
😄 😄 😄
Yo:
—Papá, ¿cómo se las arreglaron ustedes sin WhatsApp y Facebook?
Mi papá:
—Solíamos guardarnos información inútil para nosotros mismos.
😄 😄 😄
Caperucita se encuentra con el lobo en medio del bosque y le dice:
—Lobo, ¡qué orejas más coloradas tienes!
—Sí...
—Lobo, ¡qué cara más roja tienes!
—Sí...
—Y... ¡qué hinchadas tienes las venas del cuello!
—Sí...
—Lobo, ¡qué abiertos tienes los ojos!
—¡Siíííííííííííí!
—Lobo, ¡qué apretados tienes los dientes!
—Caperucita, ¡¿podrías irte y dejarme cagar en paz?!
😄 😄 😄
¿Cómo llaman los de Lepe a los sordos?
A gritos.
😄 😄 😄
¿Qué le cuenta Batman a Robin para pasar el rato?
Sus bat-allitas.
😄 😄 😄
Un día estaban hablando un tomate, una cebolla y un huevo y estaban pensando qué serían cuando fueran grandes.
El tomate dijo:
—Cuando sea grande voy a ser un tomatón.
La cebolla dijo:
—Cuando sea grande voy a ser un cebollón.
Y el huevo estaba llorando, y la cebolla y el tomate le preguntan:
—¿Qué te pasó?
Dijo el huevo llorando:
—Porque de grande voy a ser un huevón.
😄 😄 😄
En el museo de historia natural, un visitante pregunta al conservador:
—¿Cuántos años tiene este dinosaurio de aquí?
—Setenta millones y treinta y siete años.
El visitante se queda impresionado ante la precisión de los datos y piensa: “Este museo debe usar un método muy sofisticado para determinar la edad con tanta precisión”.
Intrigado le pregunta al conservador:
—¿Cómo hacen para calcular la edad del dinosaurio con una precisión tan alta?
El conservador le responde:
—Muy sencillo. Llevo trabajando aquí treinta y siete años, y cuando yo llegué me dijeron que el dinosaurio tenía setenta millones de años.
😄 😄 😄
Dos informáticos:
—¿Cómo puedes hacer que el sistema operativo vaya más rápido?
—Tirando el ordenador con más fuerza.
😄 😄 😄