Chistes Graciosos





Chistes Graciosos


¿Qué sucede cuando un perro persigue a un gato en un géiser?

Comienza a llover gatos y perros.

😄 😄 😄


—Papá, ¿te gustan huevos fritos?

—SĂ­, hijo, Âżpor quĂ©?

—El gallinero está en llamas.

😄 😄 😄


—MamĂĄ, mamĂĄ, ÂżquĂ© tienes en la barriga?

—A tu hermanito.

—¿Lo quieres mucho, mami?

—Muchísimo, Jaimito.

—Mm... Entonces, Âżpor quĂ© te lo comiste?

😄 😄 😄


Un optimista ve un vaso medio lleno.

Un pesimista ve un vaso medio vacĂ­o.

Un ingeniero ve un vaso demasiado grande.

😄 😄 😄


Peso 80 kg, pero midiendo 1,75 deberĂ­a pesar 70 kg.

Definitivamente, este año me pondré como meta crecer diez centímetros mås.

😄 😄 😄


ÂżCĂłmo llaman los de Lepe a los sordos?

A gritos.

😄 😄 😄


Va un gato caminando por un tejado y se encuentra con otro gato.

El primer gato le dice al otro:

—¡Miauuuuu miauuuuuu!

Y el segundo le contesta:

—¡Guaaaaaau guuuuaaaaauuuu!

El primer gato se extraña y le pregunta:

—Oye, si tĂș eres un gato, Âżporque ladras como un perro?

A lo que el segundo gato le contesta:

—¡Pues porque sĂ© idiomas!

😄 😄 😄


Un lechero vasco que se estĂĄ muriendo en el hospital reĂșne a sus dos hijos, su hija y su esposa y, rodeado por todos ellos y su enfermera, les reparte su herencia.

Dice a su hijo mayor:

—A ti, Pedro, te dejo las casas del norte.

—A ti, hijita, te dejo todos los apartamentos de la zona sur.

—A ti, Carlitos, por ser mi hijo menor, con un gran porvenir, te dejo las oficinas del centro.

—Y a ti, mi querida esposa, el edificio del Barrio las Cumbres, al oeste de la ciudad.

La enfermera, impresionada, le dice a la esposa:

—Señora, su esposo es muy rico, les estĂĄ dejando muchas propiedades.

Y la esposa, sin perder el tiempo, le responde:

—¡QuĂ© rico ni quĂ© ni nada! ÂĄEsas son las rutas por donde reparte la leche!

😄 😄 😄


Caperucita Roja fue a visitar a su abuelita sin saber que el lobo ya se habĂ­a ocupado de ella...

—Abuelita, quĂ© ojos tan grandes tienes.

—Es para verte mejor.

Nuevamente, Caperucita mira a su abuelita y dice:

—Abuelita, quĂ© orejas tan grandes tienes.

—Es para escucharte mejor.

Caperucita vuelve a insistir:

—Abuelita, quĂ© nariz tan grande tienes.

—Es para olerte mejor.

Caperucita vuelve a la carga:

—Abuelita, quĂ© boca tan grande tienes.

—¿A quĂ© viniste? ÂĄÂżA visitarme o a criticarme?!

😄 😄 😄


Un hombre ingresa en un hospital para hacerse una pequeña operación.

Una enfermera empieza a tomarle los datos: el nombre, la compañía del seguro, etcétera.

—En caso de emergencia, Âża quiĂ©n avisamos?

—¿Quiere decir si estoy a punto de morirme?

—Bueno... sí.

—En ese caso, llame corriendo a un doctor.

😄 😄 😄


Dos madres se encuentran en el mercado y le dice una a la otra:

—Ay, no sĂ© quĂ© hacer con mi hijo, es muy, pero muy tonto, yo creo que es el mĂĄs tonto de los niños.

A lo que la otra madre responde:

—No, no, no, mi hijo debe ser más tonto, seguro que gana al tuyo.

—No, no, no, mira esto.

En eso, la primera madre llama a Pablito, su hijo, y le dice:

—Mira, Pablito, ve a la casa y me buscas a ver si estoy.

El niño marchó, al momento la segunda madre le dice:

—Ay, eso no es nada, mira esto.

En eso llama a su hijo Rodriguito, y le dice:

—Mira Rodriguito, toma 10 euros y vete a comprar una televisiĂłn en color; y el niño se va.

Luego, en el camino, se encuentran los niños y le dice uno al otro.

—Vaya con mi mamá, es tonta, muy, pero muy tonta.

A lo que el otro responde:

—No, amiguito, mi mamá seguro que es mucho más tonta que la tuya.

—No puede ser.

—Oye esto, que me mandó a la casa a ver si estaba y ni siquiera me dio las llaves para entrar.

Y el otro le contesta:

—Pues eso no es nada, la mĂ­a me dio 10 euros para comprar una televisiĂłn en color, y no me dijo de quĂ© color la querĂ­a...

😄 😄 😄


Una amiga le dice a otra amiga:

— ÂżQuĂ© tal va la vida de casada?

— Pues no me puedo quejar.

— ¿O sea que va muy bien, no?

— No, no me puedo quejar porque mi marido está aquí al lado.

😄 😄 😄


El Departamento de Defensa estaba llevando a cabo una sesiĂłn informativa sobre todos los servicios y el lĂ­der planteĂł esta pregunta.

—¿QuĂ© harĂ­as si encontraras un escorpiĂłn en tu tienda?

Un marinero dijo:

—Lo pisaría.

Un soldado dijo:

—Lo aplastaría con mi bota.

Un infante de marina dijo:

—Lo atraparía, le rompería el aguijón y me lo comería.

Un aviador dijo:

—LlamarĂ­a al servicio de habitaciones y averiguarĂ­a por quĂ© hay una tienda de campaña en mi habitaciĂłn.

😄 😄 😄


Anita le dice a su amiga:

—Loca, ya sĂ© por quĂ© estoy engordando. ÂĄEs por culpa del champĂș! En el envase dice “para dar cuerpo y volumen”.

—¿Y quĂ© vas a hacer? —le pregunta su amiga.

—Mira —dice Anita—, a partir de ahora me lavarĂ© con jabĂłn para lavar los platos. En el envase dice “quita grasa, hasta la mĂĄs difĂ­cil”.

😄 😄 😄


Estos son un español, un inglés y un francés que se van de acampada. Se les dan tres tiendas de campaña para elegir: en la primera hay alacranes, en la segunda arañas y en la tercera hormigas.

El español escoge la tercera, el inglés la segunda y el francés la primera y se van a dormir.

Al día siguiente se despiertan y le preguntan al francés:

—¿QuĂ© tal has dormido?

Y les responde:

—Mal, los alacranes no han dejado de picarme en toda la noche.

Entonces le preguntan al inglés:

—¿QuĂ© tal has dormido?

—Mal, las arañas no han dejado de picarme en toda la noche.

Luego le preguntan al español:

—¿QuĂ© tal has dormido?

—Bien, porque he matado a una hormiga y las otras se han ido al funeral.

😄 😄 😄


—Tu perro parece un gato.

—Es que es un gato.

—Pues parece un perro.

😄 😄 😄


Un hombre se va a comer a un restaurante en Lepe y pide pollo asado. Se lo sirven, y resulta que estĂĄ buenĂ­simo, asĂ­ que llama al camarero y le pregunta:

—Oiga, ¿cómo preparan el pollo?

—Pues no hacemos nada especial... tan solo les decimos que van a morir.

😄 😄 😄


ÂżCĂłmo saber si un abogado es bueno o malo?

Le echas un gato de sorpresa y si el gato corre es que es bien perro, pero si se le echa encima es que es bien rata.

😄 😄 😄


Después de medio siglo de matrimonio, él se muere, y al poco tiempo después, ella también y se va al cielo.

En el cielo ella encuentra al marido y corre hacia él y le dice:

—¡Amor mĂ­o! ÂĄQuĂ© bueno encontrarte!

Y él responde:

—¡No me vengas con esas! El contrato fue clarito: “Hasta que la muerte nos separe”.

😄 😄 😄


Un matrimonio de ancianos estĂĄ en casa y uno le dice a otro:

—¡Fegiz ane uego!

—Pero Antonio, ÂĄcĂłmo que Feliz Año Nuevo! ÂĄSi no es Navidad!

—¡Fegiz ane uego!

—¡Pero quĂ© dices, carcamal, si estamos en agosto!

—¡Fegiz ane uego!

—A ver, espera, que te pongo la dentadura, que no te entiendo


—¡Felisa, me muero!

😄 😄 😄












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